- Encarecimiento acelerado de las fuentes de energía (electricidad, gas, combustibles fósiles). Crecimiento de precios de la energía a Europa: 41,9% (junio 2022), con impactos notables sobre el transporte, economías domésticas, actividad económica e inflación.
- En cuanto a las energías, las previsiones tienden a definir escenarios cada vez más preocupantes, situando a medio plazo una notable reducción de la disponibilidad de las energías fósiles (petróleo, gas natural, carbón) y del uranio destinado a la energía nuclear. Paralelamente, asistimos a un desarrollo de energías alternativas como la fotovoltaica, la eólica, el hidrógeno, con algunas dudas sobre su capacidad de sustituir totalmente y rápidamente las actuales.
- La Unión Europea, con una decisión polémica, ha incorporado recientemente en su catálogo de energías verdes el gas y la energía nuclear.