MODELO DE CIUDAD 2030

Para definir un marco estratégico para Terrassa, en el contexto del desarrollo sostenible, es necesario partir de los grandes objetivos ciudadanos, sobre los que se pueda detectar y establecer un consenso muy amplio, en el contexto de los objetivos globales para 2030.

Estos son los más destacados que surgen frecuentemente el debate público, expresados ​​de muy diversas maneras y también a partir de prioridades diferentes, pero con un elevado grado de coincidencia:

Una ciudad capaz de proyectar un futuro colectivo a medio/largo plazo, basándose en sus capacidades y potencialidades, que genere desarrollo, riqueza y empleo, en un entorno de justicia social e igualdad de oportunidades.

Una ciudad equilibrada territorialmente, con buen nivel de bienestar y calidad de vida y con capacidad para generar los recursos públicos necesarios para una buena dotación de servicios y para la mejora del espacio urbano.

Una ciudad inclusiva y diversa, comprometida con los derechos humanos, la igualdad de género, las libertades y la mejora de la democracia.

Una ciudad capaz de ejercer liderazgo en aquellos ámbitos que son puntos fuertes desde una perspectiva de país y establecer alianzas con otros municipios o territorios.

Una ciudad cada vez “más verde”, compacta y sostenible, que respete y ponga en valor su entorno natural y que ofrezca una vida cada vez más saludable y de mayor calidad a su ciudadanía.

Una ciudad con sólidos mecanismos, canales y espacios de diálogo y de participación, así como de cooperación (administración, ciudadanía, entidades, empresas, colectivos…) para acordar y alcanzar objetivos compartidos (en mayor o menor grado) y orientados a interés general, sin que ello implique tener que renunciar a los legítimos intereses particulares o de grupo.

Una ciudad con una potente tradición e identidad industrial (siglos XIX y XX), que ha evolucionado hacia una economía diversificada, con gran peso del comercio y servicios, así como con un notable carácter educador y universitario, fundamentada en la innovación, la tecnología y el talento.

Para recoger las principales características de estas visiones ciudadanas y reunirlas en una visión de conjunto y una orientación estratégica dentro del horizonte 2030, se considera necesario:

Concretar al máximo el “foco estratégico” (concentrar la estrategia y evitar la dispersión).

Activar el talento y capacidades de la ciudad, a partir de su identidad.

Elaborar una síntesis estratégica clara y potente.

Establecer bases y canales para el consenso ciudadano.

Dotarnos de la flexibilidad y agilidad necesarias para adaptar la hoja de ruta a una realidad que cambia muy rápidamente y que es difícil de prever a medio o largo plazo.